En situaciones de emergencia y desastre, cada segundo cuenta y el conocimiento adecuado marca la diferencia. Capacitarse en la administración de inyectables, como las inyecciones intramusculares y la colocación de vías endovenosas, es crucial para estabilizar a los pacientes y brindarles la atención inmediata que necesitan. Al formarnos en estas habilidades, no solo salvamos vidas, sino que también contribuimos a un entorno más seguro y preparado.
